La frustración detrás de la santidad
Hace poco empecé a sentirme algo frustrada respecto a mi vida cristiana, tanto que literalmente me paraba frente al espejo y sentía una total decepción. Recuerdo mirarme y decirle a Dios: “No puedo ser lo que tú quieres que yo sea”. Estoy casi segura que todos nosotros hemos pasado por momentos así, donde cuestionamos nuestra vida cristiana y pensamos que en realidad no lo vamos a lograr. Yo pensaba que debía cumplir las expectativas de Dios, pero la cuestión aquí es que Dios no tiene ninguna expectativa acerca de nosotros, si la tuviera viviría realmente decepcionado. Dios sabía todo acerca de nosotros cuando nos escogió, sabía cada debilidad y emoción de rabia o tristeza que tendríamos en el camino, Él sabía que nos iba a costar un montón por eso quiere que entiendas dos cosas muy importantes hoy. La primera es que somos débiles y jamás vamos a lograrlo por nuestros medios o métodos. Es por esto que lo necesitamos fervientemente, todos los días y a cada instante ¿recuerdan lo qu...