Superar el miedo

El miedo es una emoción que nos acompaña como seres humanos, el cual nos permite responder ante situaciones peligrosas que ponen en riego nuestro bienestar; pero en algunas ocasiones nos paraliza, nos deja sin opción para actuar y nos nubla el pensamiento minimizando nuestro poder para actuar.

Hay tantas situaciones que nos pueden producir miedo como la incertidumbre sobre el futuro, alguna decisión que necesitamos tomar, algún reto que debemos enfrentar, la inseguridad de nuestras capacidades, la cantidad de noticias que vemos en los medios de comunicación…

¿Cuándo fue la última vez que experimentaste miedo? ¿la recuerdas? ¿cómo actuaste en ese momento?, esa experiencia ¿te dejó alguna lección? Podrías tratar de resolverlas antes de continuar leyendo, porque quiero compartir algunos consejos que te ayudarán a enfrentar el miedo:

Fija tu fe en lo correcto:

Dios a cada uno de nosotros nos dio una medida de fe que nos sirve como arma para destruir el miedo. La fe es el lenguaje del reino de los cielos, es la entrada a lo eterno y es la fuerza que nos sostiene en medio de lo que vemos y sentimos. Una medida de fe nos basta para tomar el riesgo de encararnos ante lo desconocido. Tenemos fe, pero en ocasiones nuestra fe es puesta en lo incorrecto, y ese es el miedo: creer en lo incorrecto.

Aunque los hijos de Dios vivimos por fe y no por vista, a veces sentimos incapacidad para tomar la decisión de actuar, y muchas veces preferimos escondernos, quedarnos quietos porque vemos que es una situación difícil y no logramos entender la voluntad de Dios.  

La fe no es tener una falsa actitud positiva y decir “me va a ir bien, voy a tener éxito en todo”, no, la fe es la capacidad de atravesar con osadía las más duras adversidades o esperar en medio de nuestras imposibilidades con la confianza de que Dios está con nosotros y lo que nos espera es lo que él ya nos prometió.

Alimenta tu fe de la Palabra:

Piensa en la causa de tu miedo, es por algo realmente peligroso o por causa de tu imaginación. Si ya lo identificaste, ahora dirígete a la Biblia y presta atención a lo que Dios puede hablar sobre la causa de tu miedo.

No puedes basar tu fe en las experiencias, necesitas tomar la palabra de Dios para derribar el miedo que sientes y recobrar la fuerza y el valor en lo que Dios dice de ti. Si el miedo que sientes se nutre de tus pensamientos, de los comentarios de otras personas o de noticias haz que muera de hambre y empieza a nutrir tu fe con la voz de Dios.

Y luego que tengas en tu mente y corazón lo que Dios dice, entiende por fe que hay una guerra que ganarás con tus palabras.

Mantén una confesión de fe:

Si tu corazón cree lo verdadero vas a confesar la verdad y te será más fácil vivir en libertad. Si lo que vas hablar no te va edificar, mejor calla.

No utilices frases de la biblia como “amuletos de buena suerte” con actos que demuestran lo contrario, en cambio habla para ti lo que Dios piensa y actúa de acuerdo a esa confesión.

El diablo, desde su posición de derrota, tratará de detenerte con engaño para que no cumplas con el propósito por el cuál fuiste escogido y tratará de vencerte antes de que lleves a cabo la voluntad de Dios, pero lo que no sabe es que tú estás decidido y te mantendrás firme en tu fe por el poder del Espíritu y de la Palabra para alcanzar lo que Dios ya dijo de ti.

Resumiendo: no le permitas al miedo dominar tu destino, ni le dejes sembrar pensamientos destructivos para tu vida, avanza en la palabra de Dios para que tu fe se fortalezca, y que puedas decir como dijo el apóstol Pablo “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe” 2 Timoteo 4:7.

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