¿En dónde está tu esperanza?

Podría animarte diciéndote que todo cambiará, que con tan solo cerrar los ojos empezaríamos a vivir en ese mundo tan soñado.

Pero no quiero mentirte, el destino de este mundo será su destrucción total, y nada de lo que hagamos podrá evitarlo. No es desesperanza, es realidad. Este mundo es efímero, vano y cambiante, pero nuestro futuro en Cristo es estable y cada día se ve con mayor claridad. 

Jesús, al hacerse hombre no se interesó por otra cosa que por la eternidad, nos salvó del castigo que nuestras almas merecían y nos dió la entrada libre a la eternidad; durante sus años en la tierra Jesús no estuvo preocupado por cambiar el sistema político del imperio Romano, pero sí estuvo interesado en revelar a las personas el evangelio que salvaría sus vidas.

 Y como iglesia ese también es nuestro enfoque, animarnos a vivir enfocados en lo que verdaderamente importa, lo eterno. Durante este tiempo, en el que recibimos a diario noticias que nos desalientan y nos muestran un panorama que no mejora, necesitamos decidir llenarnos con la Palabra que nos da fuerza y fe para enfrentar el futuro.

Te voy a compartir lo que la Biblia nos muestra que podemos hacer mientras atravesamos tiempo de crisis:

-Mantén la confianza, esto es no abandonar tu fe, sino alimentarla en la victoria que Cristo ganó venciendo a la muerte y al pecado.

- Adora, mantén una actitud de agradecimiento por lo que Dios hizo por tu vida y sin importar que las situaciones difíciles no cambien, canta por su fidelidad.

- Alégrate, porque nuestra esperanza no está en los asuntos de este mundo, sino en lo eterno.

- Ora, todo el tiempo disfruta de la comunión con Dios tu Padre, presenta tus necesidades pero también busca su voluntad para este tiempo.

- Ayuda a otros, no dudes en extender tu aporte al que necesita de lo que tienes. Todos tenemos algo para dar, además esto te ayudará a dejar de estar centrado solo en ti y te llevará a extender el reino de Dios.

-Alimenta tu fe con lo que dice la palabra de Dios, escudriña los secretos que Dios quiere que entiendas en este tiempo y que te darán la fe necesaria para enfrentar cualquier circunstancia.

Y me gustaría animarte con esta cita bíblica que se encuentra en Habacuc 3:17-19: “Aunque la higuera no florezca, ni haya frutos en las vides; aunque falle la cosecha del olivo, y los campos no produzcan alimentos; aunque en el aprisco no haya ovejas, ni ganado alguno en los establos;  aun así, yo me regocijaré en el Señor , ¡me alegraré en Dios, mi libertador!  El Señor omnipotente es mi fuerza; da a mis pies la ligereza de una gacela y me hace caminar por las alturas.” ¡Qué hermosas palabras! nos inspiran a confiar en Dios aún en medio de las circunstancias difíciles que estemos atravesando.

Y por último pregúntate ¿qué va a pasar conmigo si la situación no mejora? ¿correré desesperado a buscar una salida? o ¿esperaré para ver quién es Dios? ¿abandonaré la fe al ver que no sucedió lo que tanto pedí?  o ¿elegiré mantenerme firme en Cristo mi esperanza?.

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