Propósito en el desierto
Hay momentos en nuestra vida que experimentamos el desierto, ese tiempo que no disfrutamos y que sentimos que Dios nos ha abandonado o que se olvidó de cumplir lo que nos prometió. Pero si lográramos entender el propósito del desierto, nos ayudaría a responder de una forma distinta al llanto o la queja.
Es Dios quien nos introduce a tiempos donde nuestro carácter necesita ser transformado, para que crezcamos a la imagen de Cristo. Porque el proceso o desierto deja visible nuestra incredulidad, orgullo, independencia de Dios, falta de carácter y toda obra de la carne. Por esto es que necesitamos el proceso, porque es en este tiempo donde Dios nos moldea para que podamos reflejar más a Cristo y así llegar a cumplir con la comisión que hemos recibido. Cuando el carácter es formado en nosotros, tendremos la capacidad de recibir las promesas de Dios para nosotros, sin que tomemos la gloria para nosotros mismos.
Dios también nos capacita para que podamos salir con éxito del proceso o desierto. Antes de que inicie el proceso, Dios suele darnos una promesa o la palabra específica, que nos revela el perfecto plan de Dios para nosotros, y que también nos da a conocer la visión y el panorama el cual Dios quiere que alcancemos. Y esa promesa que viene a nuestra vida es la fortaleza mientras estamos atravesando el desierto para que recobremos ánimo y fe.
En medio del desierto Dios está contigo y su palabra nos
habla que él te ayuda a resolver la crisis. Dios nos da su pan del cielo para
alimentar nuestra vida espiritual y evitar que allí muramos. Dios nos da agua
de la Roca para saciar nuestro corazón sediento y desesperado por él, nos da
una presencia fresca que nos fortalece y nos capacita para salir del desierto. Recuerda
Dios está contigo en el desierto, así como estuvo con el pueblo de Israel en el
desierto alimentándolos y proveyendo para sus necesidades, en Nehemías 9:21 nos
habla del cuidado y fidelidad de Dios "Cuarenta años los sustentaste en el
desierto. ¡Nada les faltó! No se desgastaron sus vestidos ni se les hincharon
los pies".
Y aunque pueda llegar de repente una situación difícil que
te desestabilice emocionalmente, toma un tiempo para reflexionar en las
promesas de Dios y también para recordar como Dios te sacó de situaciones difíciles
en el pasado. Ten en cuenta que Dios no dejará de cumplir todo lo que te ha
prometido. Su fidelidad se hará visible en tu vida incluso en los momentos más
difíciles de tu vida.
“Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. Así que no nos fijamos en lo visible, sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno” 2 Corintios 4:17-18.
El desierto nos recuerda que el sufrimiento hace parte de nuestro crecimiento como hijos de Dios, nos alejan del orgullo y de esa idea de hacer todo con nuestras fuerzas, nos ayuda a ver que esta vida no se compara con la gloria eterna que tendremos. Y al final nos deja conocer el poder de nuestro Dios para transformar el desierto en ríos, la muerte en vida, y el dolor en alegría.

Amen, muy chévere
ResponderEliminarGracias por leernos, nos alegra que hayas encontrado ánimo en estas palabras.
EliminarEn el desierto he aprendido a que sólo debo depender del Dios que todo lo Puede. Mí confianza en Él ha crecido tanto que cuando quiere atacarme el enemigo me siento segura, ya no tengo miedo, porque se que en sus brazos nada malo podrá dañarme ni podrá separarme de su AMOR y de su Presencia...
ResponderEliminarGracias a mí Líder Helen Franco por compartir éste blog que Dios te siga dando Sabiduría de lo Alto para así ayudar a muchos que no saben cómo sobrevivir al desierto y cómo salir de ÉL pero sobre todo cómo descubrir ese Propósito por el cuál Dios tiene con cada uno de sus Hijos...
#SomosPuraFe
Amén gracias por tus palabras. Dios te siga fortaleciendo en cada momento.
Eliminar¡Me gustó mucho! Sigan con este gran proyecto. Gloria a Dios.
ResponderEliminarGracias por leernos, bendiciones !
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