Tenerlo todo


¿Estás satisfecho con tu vida en este momento? ¿Cambiarías algo de tu vida para ser feliz? 

Las respuestas a estas preguntas tal vez, te pueden llevar a pensar en todo lo que has anhelado tener y lo que deseas cambiar en tu vida, para por fin ser feliz. Pero lo que tal vez no sabes, es que eso que tanto necesitas para ser feliz está disponible para ti y al parecer aún no lo estás disfrutando. 

Quiero contarte lo que hace unos días me pasó, mientras pensaba en organizar un almuerzo con mi familia, empecé a entristecerme porque miré mi bolsillo y me dí cuenta que tenía que ser más racional con lo que tenía que invertir. Pensé "tal vez no necesite algunas cosas de mi lista", "podría cotizar en otro lugar algo más económico". Sentí que las circunstancias no estaban a mi favor, no tenía empleo y había cosas más urgentes por pagar. 

Me quedé en silencio para pedirle a Dios su ayuda y de repente, se vino a mi mente el versículo de Colosenses 2:10 “en Cristo, ustedes están completos y no necesitan nada más” pero en mi cabeza seguía una batalla de pensamientos cuestionando mi capacidad financiera para realizar el almuerzo, en ese momento decidí prestar más atención a lo que Dios me quería enseñar, y me dí cuenta de todos los beneficios eternos que puedo redimir aquí en la tierra para hacer un momento perfecto, todo el tiempo.

Y mi espíritu era convencido por la Biblia, sobre el gran poder que tiene nuestro Padre para suplir nuestras necesidades, y leía en el libro de Job 36:16 “Dios te libra de las fauces de la angustia, te lleva a un lugar amplio y espacioso, y llena tu mesa con la mejor comida”.    

Al leer este versículo me quebranté, porque Dios me estaba mostrando su capacidad para llenar mi casa de alimento, aún sin yo tener abundancia de dinero. 

Fui consolado por el Espíritu Santo, porque tenía angustia y desconfianza, pues no sabía cómo iba a resolver todo con mis pocos recursos. Dios me recordaba una vez más "no son tus recursos lo que van a darte una vida en abundancia y libre de preocupaciones, es mi poder el que va a darte todo".

Y tal vez, te puedas identificar de alguna manera conmigo, porque justo en el momento de crisis es cuando no vemos con claridad la salida y olvidamos que Dios es Todopoderoso, y que para él nuestros asuntos complicados son fáciles de solucionar.

En el momento de escasez y dificultad solemos ser sumergidos por nuestros pensamientos para ver solo el problema, y para que no enfoquemos nuestra fe y esperanza en quien puede solucionar el problema.

No quiero hacerte sentir culpable, por permitir que la situación difícil sea el centro de atención, pero si quiero llevarte a que mires a Dios como el centro de tu vida, como el Dios soberano que orquesta todas las cosas a favor tuyo y del propósito que pensó para ti. En los momentos de dificultad o crisis es cuando puedes conocer, probar y ver la bondad de Dios.

Y hoy, ¿desearías tener algo más para sentirte pleno?, quizá necesitas moverte en fe y tomar la herencia que tenemos como hijos de Dios y probar de sus beneficios en este tiempo. No solo probar la bendición de Dios para mostrarles a otros lo bendecido que eres, sino para que ellos puedan acercarse en fe al Dios que te bendice. 

Tenerlo todo no es la ausencia de problemas y dificultades en tu vida, tenerlo todo es saber que Dios te ha bendecido con su presencia y paz ante las dificultades y problemas que se puedan presentar. 

Tenerlo todo es responder a cada momento de nuestra vida con gratitud y contentamiento por todo lo que de Dios recibimos. 

Tenerlo todo es comprender que en Cristo estamos completos y que sólo en él nuestra alma se sacia, y que lo importante en nuestra vida no es el dinero, la ropa, la universidad, la casa o el estatus, sino Dios llenándonos con su vida eterna. 

Tenerlo todo es, mirar la vida como el apóstol Pablo “Yo sé cómo vivir en pobreza o en abundancia. Conozco el secreto de estar feliz en todos los momentos y circunstancias: pasando hambre o estando satisfecho; teniendo mucho o teniendo poco. Puedo enfrentar cualquier situación porque Cristo me da el poder para hacerlo.” Filipenses 4:12-13

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