¿y qué te dijo Dios?


En muchas ocasiones nos sentimos desorientados, indecisos y sin un panorama claro para continuar nuestra marcha. 
En esos momentos buscamos desesperadamente un consejo, una visión, una señal y a veces luego de obtenerla sigue la confusión. 

Dios es sabio al proveernos a nosotros las fuentes que le dan dirección a nuestra vida, nos dejó la Biblia como "directorio para buscar ayuda”. La Biblia es la voz de Dios para nosotros, para nuestro presente, y es tan confiable que Dios le puso su firma de garantía. 
El salmo 119:105 dice "Tu palabra es una lámpara que alumbra mi camino". La Biblia es la luz que nos orienta en nuestro diario vivir, podemos leer y meditar en lo que Dios ha escrito para nosotros con la plena seguridad de que su consejo nos llevará a la victoria. En la Biblia podemos escudriñar o examinar cuidadosamente la voluntad de Dios para nuestra vida. 
¿Tienes duda en la decisión que vas a tomar? averigua meticulosamente lo que la Biblia dice acerca de ese tema que te inquieta.

Dios también nos proveyó de la oración. Podemos comunicarle a Él lo que nos inquieta, el temor que experimentamos, la duda o los pensamientos que están en nuestra mente. 
El Salmo 18:6 dice "Lleno de angustia llamé a mi Dios, y él me escuchó desde su templo, ¡mi oración llegó hasta sus oídos!". Dios te escucha y te responde, puedes estar seguro que Él no se encuentra ocupado para no prestar atención a todo lo que quieres sacar de tu corazón en un clamor. 
Dios nos responde, por eso debes ser cuidadoso al orar, para que tu oración no se convierta en un monólogo, y termines hablando contigo mismo. Cuando ores espera su respuesta, y cuando escuches su plan para ti, no tardes en obedecer. 

Otra fuente de dirección es buscar consejo, en Proverbios 13:15 dice "El que da buenos consejos se gana el aprecio de todos, pero el que da malos consejos acabará en la ruina". Podemos admitir que no todas las voces que escuchamos nos van a dar un consejo sabio, entonces es importante acercarnos a una persona ejemplar, puede ser nuestros padres, nuestro pastor, nuestro cónyuge, nuestro amigo. 
Pero no dejes que ese consejo determine tu decisión, es bueno escuchar la voz de alguien que no está sumergido en tu situación y conocer su punto de vista. Luego de haber buscado el consejo, contrástalo con lo que dice la Biblia, y si el consejo la contradice deséchalo, o si está sincronizado con la Biblia, ora para que tus pensamientos sean confirmados por la voz de Dios. 

En algunas situaciones experimentaremos que debemos tomar una decisión rápida, y no tendremos el tiempo para leer en la Biblia, o buscar consejo. En esa situación sé sensible a la voz del Espíritu Santo hablándole a tu espíritu y luego actúa. Vivir guiados por la voz del Espíritu Santo nos llevará a disfrutar la plenitud de Dios para nosotros, lo cual es bueno, aunque a veces no lleguemos a comprender, para entender podemos esperar, para vivir la grandiosa vida que él tiene para nosotros no.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La frustración detrás de la santidad

Actualizando mente

Es parte del proceso