Lo difícil que es confiar en Dios


Cierto día escuché la historia de un señor que usaba un monociclo, para pasar de un edificio a otro sobre una cuerda, era un gran espectáculo, pues los que venían a verlo se asombraban de su valentía. En cierta oportunidad el señor le dijo al público: ¿alguien quiere venir como voluntario a pasar la cuerda conmigo?, tras silencio y murmuraciones, nadie se atrevía, pero en medio de la multitud salió un niño y se ofreció como voluntario. Todos los que observaban murmuraban y decían ¡que horror, va a morir ese niño! 
El niño muy contento por la idea, no dudó en montarse en el monociclo, la gente expectante observaba el trayecto por la cuerda, y preocupadas las personas al verlos, solo deseaban que cruzaran pronto hasta llegar al otro edificio. Y fue un éxito tal espectáculo, juntos atravesaron la cuerda sin ningún percance, maravillados los que observaban solo aplaudían la valentía del pequeño, y luego algunas personas, se le acercaron al niño y le preguntaron ¿por qué decidiste montar en el monociclo de un desconocido para cruzar la cuerda?, y el niño les responde con una sonrisa, él monociclista es mi padre.

Espero que no hallas quedado asombrado por la respuesta del niño, porque al igual que él, nosotros no hubiéramos dudado de la habilidad de nuestro padre, tendríamos la plena seguridad, que en sus brazos no correríamos ningún peligro. Y sea que hayas experimentado o no, el apoyo de tu papá terrenal, piensa ahora en Dios como padre, él es bueno, y ha provisto para cada una de tus necesidades, ha pensado un excelente plan para tu vida, y ha dado a su Hijo como muestra de su amor incondicional por ti. 

Ahora te hago una pregunta ¿si Dios es un buen Padre, porque es difícil confiar?, y en la pregunta quiero que enfatices la naturaleza de bondad de Dios, y la responsabilidad que él tiene como padre. La biblia nos habla en Jeremías 29:11 " Porque yo sé los planes que tengo acerca de ustedes, planes de bienestar y no de mal, para darles porvenir y esperanza". 

Dios es bueno y no va a abandonarnos, o negarse a darnos su ayuda, él ya ha pensado el camino que te llevará a vivir una vida plena, él diseñó un propósito para tu vida y te llevará al futuro que tanto esperas.

Pero es difícil confiar en Dios, cuando solo miramos los problemas, cuando escuchamos más a los que murmuran, que a sus promesas, y cuando pensamos que solo en nuestras capacidades podemos alcanzar nuestras metas. Es difícil confiar en Dios, sin conocerlo y sin disfrutarlo como el Buen Padre.

Dios nos dice: ¿quién quiere venir a pasar la cuerda conmigo? Y tú ¿estás listo para el reto? Vamos decídete, estaremos cruzando la cuerda, cargados en los brazos del Buen Padre.

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