Religión Vs. Comunión (Parte 2)

Esta es la segunda parte de Religión Vs. Comunión, si no has leído nuestra primera parte te invitamos hacerlo dando clic 👉 aquí

El siguiente ejemplo nos llevará a comprender la comunión: imaginémonos una pareja de esposos ¿qué tendrían que hacer ellos para tener comunión? Lo primero que harían sería convivir y pasar tiempo juntos.

Estos esposos no están obligados a vivir el uno con el otro, cumpliendo una serie de normas para captar una atención mutua y conseguir esa comunión. Esta pareja tiene una relación transparente, ellos no están fingiendo ser alguien mejor o escondiendo sus defectos. Sería agobiante cumplir el rol de esposo por obligación, mejor sería estar motivado por amor, disfrutando pasar tiempo con la pareja y no cumpliendo una serie de normas como lo sabe hacer la religión.

Ahora como usted es la iglesia, su pareja es Cristo y el Espíritu Santo vino hacer morada en usted desde el momento en que nació de nuevo, como leemos en 1 Corintios 3:16 “¿acaso no saben que son un templo de Dios y el Espíritu de Dios vive en ustedes?

Por la morada del Espíritu Santo y por la justicia de Dios revelada en Cristo, usted puede tener comunión con Dios. La justicia de Dios permite que usted pueda tener una posición correcta delante de él y que pueda disfrutar su presencia libre del sentimiento de culpa o inferioridad.

Cristo en la cruz cumplió con cada demanda de la justicia para que usted no tenga que hacer algo para ganarse la aprobación de Dios. Debido a la búsqueda de justicia de algunos hombres, se ha caído en una posición de auto justificación, pretendiendo merecer la presencia o el favor de Dios, a través de los propios esfuerzos.

Pero usted puede escoger un mejor camino, viviendo para cooperar con el Espíritu Santo, a un ritmo libre de agotamiento y decepción. No se permita caer en el mérito de sus propios esfuerzos (religión), para librarse de la conciencia de pecado y de culpa, por no vivir consiente del Espíritu en usted. Y si llega a caer, levántese por el favor de la gracia y empiece a vivir con una conciencia de justicia, así dará fin a aquellas conductas pecaminosas que entristecen al Espíritu y empezará a honrar la presencia de Dios que está en usted. Esto es tan fácil, que va a derribar las normas que la religión estableció para usted pudiera acercarse a Dios, se librará de la conciencia de pecado que le condena, y experimentará la libertad de estar ante él.

Sea consciente de su presencia en usted, y deje de fingir que está con él en un determinado tiempo, pero luego continúa pecando. Viva cada día sabiendo que él está en usted, y todo lo que haga empezará a ser transformado por la honra a la presencia de Dios.

¡Tome el rol de hijo! No se acerque a Dios desde la posición de un esclavo, que cumpliendo una serie de normas o protocolos busca ser aprobado por su amo; éste ha sido el rol incorrecto del cristiano, pues somos llamados a experimentar una relación genuina con Dios, como nuestro Padre.

Volviendo al ejemplo de una pareja de esposos, no hay nada peor que tengan que vivir bajo un mismo techo sin amarse. De igual forma ocurre con el cristiano que, teniendo al Espíritu Santo, vive su vida ignorándolo. Si conociéramos nuestra identidad en Cristo, viviríamos una comunión con Dios por amor y no una relación por compromiso.

¡Decide hoy! Vive bajo la hermosa unión que tenemos con Dios, porque nuestra vida es una con él, la vida de Dios está en usted. Por el sacrifico de Jesús fue hecho apto, para estar unido a Dios, y su unión con él produce en usted santidad y todo lo que sea necesario para ser transformado a la imagen de Cristo.

Comentarios

  1. Gracias por compartir este interesante y sustancioso blog #SomosPuraFe. 😉

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La frustración detrás de la santidad

Actualizando mente

Es parte del proceso